La elección de un jabón íntimo es muy importante para la higiene genital y para el mantenimiento de su salud. Para la mujer en edad fértil es importante utilizar un buen producto con un pH ácido de alrededor de 5, para que respete la acidez natural de la piel. Muchos de los productos actualmente en el mercado contienen ácido láctico, presente normalmente en la vagina, y por ello se adaptan a las necesidades fisiológicas.
Además, un jabón tiene que:
- Presentar una moderada acción antiséptica, útil en caso de quemazón o irritación causada por sustancias como sales de amonio
- Tener una acción desodorante y refrescante, tal vez no esenciales en cuanto a la clínica, pero significativa para el bienestar de las mujeres
- Cuando sea necesario, el producto debe contener extractos de plantas como la manzanilla con acción calmante, útil para aliviar la sensación de sequedad a nivel local durante la menopausia. Estos preparados se comercializan como solución de lavado y en presentación gel.
- Ser utilizable en circunstancias especiales, por ejemplo en lugares donde no hay agua: se comercializan productos en aerosol, que poseen, además de los requisitos de calidad, ventajas en cuanto a facilidad de uso.
Cada mujer debe elegir el jabón más adecuado, por lo que es importante pedir el asesoramiento de un ginecólogo. Un buen jabón, tiene que respetar el pH fisiológico y la flora bacteriana presente en la vagina. El pH cambia con la edad de la mujer: tiene valores entre 3.5 - 4.5 durante la edad fértil, y es más alto en la menopausia y en la infancia. Es bueno, por tanto, utilizar un jabón con un pH similar al de la vagina: ácido durante la edad fértil, y neutro durante la menopausia y pre-pubertad.
El jabón además no debe contener agentes tensioactivos agresivos, que no respetan la flora vaginal y que disminuyen el epitelio de la vulva, ni tampoco perfumes que frecuentemente son responsables de reacciones alérgicas.
Actualmente, la higiene femenina está asociada con la prevención de enfermedades durante toda la vida, desde la infancia hasta la post-menopausia. Esta higiene debe adaptarse a las diferentes situaciones en las que se encuentra la mujer, como la pubertad, el embarazo, la anticoncepción, que requieren una atención especial. El producto utilizado para la higiene personal asume características diferentes en función de las necesidades específicas de un determinado período. Se utilizarán productos antisépticos durante el embarazo o cuando haya mucha cantidad de secreción vaginal. En caso de anticoncepción por sistemas mecánicos (por ejemplo, preservativos) será necesario utilizar productos que prevengan la inflamación, mientras que en la menopausia se recomienda el uso de jabones íntimos capaces de reducir la sensación de sequedad.